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lunes, 20 de octubre de 2008

Salvador Allende por: Eloy Reverón


Salvador Allende (Textos escogidos). Editado por el Fondo Editorial IMPAME, Colección Los ecos de América Latina, Caracas, 2007, 365 p. ISBN 980 7033- 28-4

Los documentos escogidos para esta obra de recopilación elaborada por Claudio Rama emergen después de una cronología biográfica del Presidente chileno dentro del contexto nacional e internacional, elaborada por César O. Solórzano que abarca desde su nacimiento en Valparaíso, el 26 de junio de 1908, hasta el 11 de septiembre de 1973.

Dividido en 21 capítulos, referidos cada uno, a su respectivo documento. Allí se pueden apreciar sus discursos, intervenciones, informes, y alocuciones sobre temas que abarcan desde su condición de socialista ante el Congreso chileno, en 1956; los acontecimientos de Checoslovaquia, en 1968; la formación de la Unión Popular, en 1970; la victoria electoral, en 1970; los trabajadores del cobre en la Revolución chilena, en 1971; durante la nacionalización del cobre, en 1971; la Masonería y el Socialismo en la Gran Logia de Colombia, en 1971; el Desarrollo del Tercer Mundo y las Relaciones Internacionales ante la Conferencia Mundial de Comercio de la UNTAD, en 1972; la creación de una sociedad socialista en democracia, pluralismo y libertad, ante el Congreso chileno en 1972; Chile ante el Mundo en las Naciones Unidas; la carta al Presidente del partido Social Cristiano, en agosto de 1973; y sus últimas alocuciones radiales en Radio Corporación y Radio Magallanes, durante las últimas horas de su vida.
En el año centenario de su nacimiento, el recuerdo de Salvador allende perdura en nuestros corazones como una luz de esperanza y, para reafirmarle a su memoria que su sacrificio no fue en vano, para ello, este testimonio elocuente de su ejemplo.
En esos días, el premio Nóbel Pablo Neruda había terminado un libro de poemas de oda a la Revolución chilena y la incitación al Nixonicidio, pero como dijo Alí Primera, también era demasiado poeta para ver morir su pueblo, y sobre vivir al hecho.
Salvador Allende afirma en estos documentos, su obligación masónica de actuar en el mundo, llamado por los masones profano, sobre las bases de los principios permanentes de la Masonería, recordó la noche de su iniciación, cuando escuchó que un hombre sin principios y sin ideas arraigadas era como una de esas embarcaciones, que roto su timón, se estrellaba contra los arrecifes. Es sorprendente para unos, y natural para otros que en un personaje como Allende coincidieran el Socialismo y la Masonería. Lo relevante, es que fueron los socialistas, los que en alguna oportunidad le recriminaron pertenecer a la Masonería, y no lo contrario, más aún, cuando un fundador del partido socialista chileno, Eugenio Matto Hurtado había sido un masón muy importante.
Otro aspecto interesante que hace eco en el presente, reflejado en el capítulo n 15, Chile ante el mundo. Destaca la pequeñez de su país y la continuidad de más de ciento sesenta años de actividad parlamentaria ininterrumpida, libre de discriminaciones, con una clase obrera unida y, marcado por la tolerancia cultural, religiosa e ideológica, donde la discriminación racial no tenía cabida. Con diez millones de habitantes y dos Premios Nóbel de Literatura; con ese prestigio acusó ante la conciencia del mundo a la ITT, compañía transnacional de comunicaciones, de provocar en su patria una guerra civil, una calificada acción imperialista. Salvador Allende llevó el clamor de los pueblos, que desde el sur del río Bravo, hasta los confines del país austral gritaban, ¡ Basta¡, a la dependencia, a las presiones, y a la intervención, para asegurar a los países a disponer libremente de sus recursos naturales. Habló en nombre de más de doscientos cincuenta millones de seres que exigían ser oídos y respetados. Apenas contaba con la solidaridad del general Velasco Alvarado de Perú, de Fidel Castro, en Cuba y del presidente Echeverría de México, y aún estando convencido de que la unidad era la única forma de defenderse de ese grave peligro, terminó diciéndole a la Asamblea: “Estoy seguro que ustedes, representantes de las naciones de la Tierra, sabrán comprender mis palabras. Es nuestra confianza en nosotros lo que incrementa la fe en los grandes valores de la humanidad,…
El discurso siguiente es testimonio de cómo las estructuras burocráticas vigentes en aquel momento, no podían impedir el acaparamiento, la especulación y todas las manipulaciones mediáticas que se pusieron en contra del pueblo chileno para preparar el ambiente necesario para lanzar el golpe certero a la revolución chilena, pero no a los pueblos latinoamericanos, para quien es estímulo para seguir adelante en la lucha por la independencia integral y la unidad estratégica en pro del bienestar social de esta gran nación, Nuestra América.
Eloy Reverón erivem@gmail.com

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