miércoles, 6 de febrero de 2019

Sobre la Realidad I: Eloy Reverón

En estos tiempos cuando las verdades absolutas han rodado por el barranco del desprestigio. Cuando nada es verdad ni mentira y todo depende del punto de vista ideológico de cada quien, depende de cuál realidad me hables. Nos han propuesto pensar acerca de la realidad nacional. ¿Significa eso que la realidad nacional es una y la realidad total es otra? Realidad y Totalidad. Son ideas pensadas desde el centro o desde la periferia. Vamos a reseñar a la realidad. "No me interesa que sea científico, sino que sea real" Se sorprende alguien ante tamaña afirmación. ¿Puede haber algo que siendo científica no sea verdad o no sea real? Observemos lo que hemos encontrado sobre la opinión de algunos en los anales de la historia.
Francis Bacon (1561-1626), combate la autoridad de Aristóteles y Santo Tomás al proponer que es necesario partir de los hechos para luego llegar a principios generales en lugar de partir de los principios a los hechos. En su Novum Organum  que la ciencia se debe fundamentar en minuciosas observaciones y experimentos, las bases del pensamiento científico embrionario, es en este momento cuando surge el pensamiento científico, mediados del siglo XVII en Europa. Interesante y misterioso. Su vinculación con Shakespeare.

El cuadro de Rafael, sobre el supuesto antagonismo entre Aristóteles y Platón. Los judíos, el banco de Ámsterdam, en el momento de oro de Holanda, la flota de comercio holandesa, el desarrollo del arte y la cultura. Un momento de oro de la cultura occidental. Este esplendor de las provincias unidas de lo que había sido el Flandes español, que luego se independiza.

Seguimos agregando elementos. El interés nuestro va más allá del mero mérito en cuanto al método de la ciencia. Nos interesa llamar la atención sobre la visión geopolítica en cuanto a los círculos que él frecuentaba, que es donde se concibe su proyecto del Gobierno de los mejores. Espinoza y Menjamed Ben Israel. La distopía de la Nueva Atlantis, se traslada de Pernambuco a Surinam, Paramarimbo. Establecidos los Holandeses en la Guayana.

Es el avance del pensamiento científico, el esplendor del pensamiento humano, la época del barroco. En América este barroco tiene matices propios. Aquí es la fuerza y el vigor. Es la pedagógica cristiana liberadora emprendida por los Jesuitas, es la cristiandad institucionalizada que llega tomada de manos con la expansión colonial hispana.
Sobre el carácter ontológico de la realidad que hemos heredado de la Modernidad es el ser humano el punto de partida, René Descartes (1596-1650), David Hume (1711-1776) y Emmanuel Kant (1724-1804), para todos ellos la realidad parte del pensamiento de si mismo, del Pienso y Luego Existo. Martin Haidegger (1889-1976) parte de la idea del ser-ahí y que el filósofo concibe como ser-en-el-mundo o el ser en su práctica cotidiana de existir. A esta idea le llama Dasein que es la palabra alemana que la define. Se refiere a un ser que se halla a sí mismo flotando en la existencia de un mundo que arrancó hace rato, que ha acumulado experiencia de generaciones, con pertenencia a una comunidad histórica, y que por lo tanto posee formas de otorgarle sentido. Lo más relevante es considerar que nuestra mirada está condicionada por nuestras inquietudes, deseos o algún interés personal orientado hacia la satisfacción y que por lo tanto no se trata de una mirada neutral, por más que nos lo propongamos. Esto conlleva a que nuestras interpretaciones y acciones que en este mundo emprendemos nos conduzcan a hacernos cargo de nosotros mismos y de todas las inquietudes que surgen a raíz de hacernos responsables de todo lo que esto significa.

Haidegger propone partir de la sociedad, de su cultura, de su tiempo, de las clases sociales a los que los individuos pertenecen, que ellos articulan sus inquietudes porque los individuos son seres sociales e históricos y para hacernos una idea de cómo ellos comprenden su existencia, configuran sus mundos y se desenvuelven en ellos, es necesario despejar sus condiciones históricas y sociales.
Luego será la filosofía de un discípulo de Heidegger,  Hans Georg Gadamer (1900-2002), la que desarrollará en la hermenéutica la premisa de que todo conocimiento está precedido por un pre-conocimiento que proviene de la cultura como soporte del mismo.


Partiendo de la premisa de Nietzsche de que no existen hechos sino interpretaciones que hacemos de ellos, Haidegger cuestiona al ser transcendente de la metafísica que siempre halló una piedra en el fondo que lo sustenta, de acuerdo a esto no existe una realidad concreta, sino las constantes interpretaciones que generación tras generación hacemos de ella, y esas interpretaciones se transmiten a través del lenguaje que finalmente es donde reside el ser, según la interpretación de Haidegger.



 En este mundo de las interpretaciones ya había intervenido Nietzsche al apuntar la idea de que cuando una interpretación prevalece sobre otra, lo hace no en función de su verdad, sino de su poder.

Bajo el título Filosofía de la Realidad Histórica (1989), publicada posteriormente por la editorial Trota en 1991. Ignacio. Ellacuría había elaborado un análisis de los relatos de la pasión de Cristo desde la hermenéutica histórica y desde la eucaristía como teólogo. Pero la reflexión filosófica de Ellacuría fue elaborada como parte de la Teología de la Liberación que trasciende lo meramente religioso, adentra en la Filosofía de la Liberación y en la Filosofía de  la Historia para transitar por los derroteros de la ética cristiana y nos lleva a la continuidad y al rumbo propio tomado en torno a la inteligencia sentiente, la inteligencia y la realidad como tema de reflexión filosófica que ya había asumido su maestro y primer tutor, el filósofo vasco Xavier Zubiri (1898-1983).

El tema de la realidad es algo más complejo que el carácter de praxis que presentó la realidad histórica encaminada por la noción de veurum factum que nos había proporcionado Giambattista Vico (1668-1744) porque lo replantea desde la equivalencia entre el verum y el faciendum donde la verdad de la realidad no es lo que ya se ha realizado que es apenas una parte de la realidad, sino que es lo que está haciéndose y lo que está por hacerse es la realidad (Reverón 2015).
   

Pero la comprensión de la realidad histórica entendida no solo como lo que ha sucedido sino como correa de transmisión con lo que está sucediendo como historia en el mismo presente que estamos viviendo es una premisa,  pero falta algo que forma parte de la realidad que estamos viviendo, porque lo que estamos estudiando es la historia un conflicto, entendemos por necesidad aquella frase repetida hasta el cansancio: “Con una visión fantasiosa de la historia, no podemos tener una visión real del presente”. Aún con todo lo expresado debemos también aclarar que vamos más allá del historicismo entendido como lo explicaron los historiadores desde finales del siglo XIX y principios del XX: consideraban partir de la premisa de que el conocimiento del pasado es posible partiendo del hecho de que la historia es resultado de acciones conscientemente producidas y que los documentos históricos  daban respuesta a preguntas formuladas en el presente como si el razonamiento fuera homogéneo y existiera permanencia del significado en los vestigios materiales. La clave del sentido de la historia está en el presente entendido como última fase del desarrollo histórico logrando apropiarse del sentido de los vestigios del pasado. El marxismo oficial advirtió que ese historicismo daba cuenta de que en el espacio de las ideas, la cultura, el simbolismo y las imágenes pertenecen a la supraestructura o simplemente surgían efectos en un plano secundario. En tal sentido Antonio Gramsci y Walter Benjamin guardaron distancia del marxismo oficial del siglo XX y ofrecieron dos versiones diferentes del materialismo histórico haciendo hincapié en el hecho de que los seguidores de esa corriente de pensamiento otorgaron demasiada importancia al carácter materialista de la historia y con escaso análisis, no solo en el significado de la palabra historia, sino también en el significado del materialismo.
Benjamín en sus tesis sobre filosofía de la historia, elaboradas hasta 1942, criticó las grandes carencias de la cultura dominante, advirtió que la función de la historia no se podía limitar al simple hecho de informar lo acontecido en el pasado porque la información por sí misma no produce ni transmite experiencias y donde esta transmisión es interpretada con la metáfora de un cruce de caminos donde convergen el pasado, el presente y el futuro,  “La información por si no produce experiencias” (Reyes López,2005) La experiencia se vive, no se puede narrar porque la experiencia de la realidad no es transmisible, siempre ofreceremos una interpretación de la realidad, a través del arte, comunicamos experiencias por analogía, una interpretación de la realidad.